Con una brillante, vibrante y, en algunos momentos, sorprendente ceremonia de clausura, la Paralimpiada de Londres ha puesto su broche final a 11 días de competición que han batido todos los records establecidos en anteriores convocatorias.

El primero, el de deportistas participantes que han sobrepasado en 200 los 4.000 registrados en Beijing y el de países que han acudido, 164, 20 más que en Beijing, lo que es un indicador claro de como el deporte adaptado se va difundiendo y consolidando en todo el mundo.

El segundo el del público asistente. Según datos del Comité Organizados se han vendido 2,7 millones de entradas (900.000 más que en Pekin), superando en 200.000 sus mejores expectativas. El promedio diario de asistentes al anillo olímpico de Stratford ha sido de 175.000 personas y en el resto de instalaciones de 28.000, lo que supone que la media de asistencia a las competiciones ha sido de 230.000. En términos no cuantitativos, la respuesta del pueblo británico para con los Juegos y sus participantes no puede calificarse sino de entusiasta: llenado sí los estadios, pero también reconociendo el valor deportivo y moral de todos los competidores, aplaudiendo a todos y cada uno de ellos fuera cual fuera la bandera a la que representaran. Ello habla, por si mismo, del alto grado de integración de las personas con discapacidad en la sociedad británica, del respeto que ésta tiene hacia el trabajo de quienes se mueven en torno al deporte adaptado y de la capacidad de captar el espectáculo que los deportistas paralímpicos pueden llegar a generar.



El impacto en los medios de comunicación también ha sido más importante que en los pasados Juegos, con 100 cadenas de otros tantos países que los han retrasmitido en directo. Los datos que los representantes del Comité Paralímpico Español manejan en relación con las audiencias en el Estado, hablan de que TVE ha retrasmitido en directo o diferido, 300 horas, superando ampliamente la cobertura horaria de los Juegos de Pekin, y de que las audiencias de Teledeporte, su canal temático, se han duplicado durante estos días respecto de las medias anuales, lo que señala el interés creciente de los espectadores por el espectáculo paralímpico.



En el aspecto deportivo, hay que reseñar el altísimo nivel competitivo en la inmensa mayoría de los deportes. Baste señalar que sólo en atletismo y natación se han batido la escalofriante cifra de 275 records mundiales, lo que habla del enorme salto de calidad que el deporte adaptado ha testimoniado en estos Juegos.

China ha vuelto a ser la gran dominadora de estos Juegos, consiguiendo un total de de 231 medallas, (95 oros, 71 platas y 65 bronces), seguida de Rusia, 102, (36-38-28), Gran Bretaña, 120, (34-43-43), Ucrania, 84 (32-23-28), Australia, 85, (32-23-30), Estados Unidos, 98 (31-29-37) y Brasil, 43 (21-14-8).



LA REPRESENTACION VASCA AL NIVEL ESPERADO.

Por su parte, la representación vasca dentro del combinado estatal, compuesta de 7 deportistas, vuelve a Euskadi con las dos medallas que cosechó Richard Oribe: la de plata en la prueba de 100 metros libres y la de bronce en la de 200. El gipuzkoano volvió a demostrar que es incombustible a la hora de subir a los pódiums desde la pileta y ya atesora en su casa 16 preseas. El resto de los vascos, estuvieron a la altura de lo que se esperaba y, en algún caso, incluso, por encima. El debutante Ander Romarate se vuelve de la piscina del Centro Acuatico de Stantford con dos diplomas paralímpicos –acreditatorios de estar entre los 8 mejores del mundo- y sobre todo con una experiencia que ha de hacer valer en los próximos años. La veterana arquera Carmen Rubio firmó un gran concurso y regresa a Iruña también con Diploma. Con igual acreditación vuelve la judoka Laura Garcia y Victor Hugo Garrido que, en la prueba de ciclismo en ruta, consiguió además el honor no laureado de ser el primero en su categoría de discapacidad. Precisamente el sistema de competición establecido para el ciclismo, sin segregación de niveles de discapacidad, impidió también que el bilbaíno Aitor Oroza regresara con alguna medalla. Finalmente, también con Diploma llegará a Loiu el baloncestista Asier García, que realizó un gran campeonato y cuya aportación fue relevante para que el combinado estatal alcanzara la quinta plaza.



BALANCE ESTATAL SATISFACTORIO

El equipo estatal, con un total ha finalizado recogiendo un total de 42 medallas (8 oros, 18 platas y 16 bronces) lo que la sitúa en el puesto noveno por numero de preseas y en el decimoséptimo si tenemos en cuenta el ranking oficial que marca los oros como referentes del mismo. A juicio de su Comité Paralímpico, los resultados son satisfactorios sobre todo si se tiene en cuenta la evolución del deporte a nivel internacional.

El grueso de las medallas españolas, como en ediciones anteriores de Juegos Paralímpicos, seprodujo en la natación, cuyo equipo obtuvo 22 metales, seguido en ranking por el ciclismo, 7, el atletismo, 5, el judo, 3, y por el tiro olímpico y el fútbol para invidentes, con una.

Entre los nombres propios de la selección estatal hay que resaltar a la nadadora zaragozana Teresa Perales que consiguió seis medallas lo que le permite acumular hasta 22 preseas paralímpicas en su curriculum. También fueron multimedallistas los nadadores Sebastián Chano Rodríguez, Enhamed Enhamed, Sarai Gascón así como el tenista de mesa Álvaro Valera y el tándem José Enrique Porto-Juan Antonio Villanueva.



EL PARALIMPISMO VASCO ANTE EL RETO DE SU RENOVACION.

La representación vasca en los Juegos no ha tenido el comportamiento brillante, en cuanto a éxitos, que le fuera propio en otras Paralimpiadas. Desde que en el 92, una generación de oro comenzara a acostumbrarnos a los podiums, a Euskadi volvía siempre con más de una decenas de preseas. Atlanta, Sydney, Atenas y Pekin fueron escenarios de éxitos continuados de nuestro deporte. Fue a lo que nos acostumbraron los Javi Conde, Santi Pesquera, Sara Carracelas, Joseba Larrinaga, Yolanda Martín, Javier Otxoa, Richard Oribe…, un grupo del que sólo este último sigue en activo, que trajeron a Euskadi medio centenar de medallas en este tiempo. Durante estos años nuestro deporte podía presumir de contar con la representación internacional más productiva de en términos de éxitos deportivos si considerábamos el ratio entre componentes y medallas. Sin embargo, a Londres no ha llegado el relevo necesario para estos formidables deportistas y habrá que esperar a Río para ver a una nueva generación de deportistas luchar para intentar reverdecer los éxitos pretéritos.



(Fundación Saiatu)